Reseña: Oktoberfest de Aibonito Beer Garden

El pasado sábado 19 de octubre se celebró en Aibonito Beer Garden el tradicional festival alemán llamado Oktoberfest. Mucho se ha escuchado de estos festivales en Puerto Rico. Lo hacen en Mayagüez, lo hacen en Morovis y otros varios pueblos pero este año, por primera vez, le toca a Aibonito.

Algunas dudas surgieron previo a llevarse a cabo este Oktoberfest; ya sea por ser el primero, pero también porque los vasos para probar eran muy pequeños, porque el negocio es pequeño y no iba a caber tanta gente.

Pues quiero decirles a todos, incluyéndome, que estábamos equivocados. Se prepararon muy bien para una celebración como esta. Contaban con 50 cervezas para degustar las cuales estaban todas en unas mesas y podías tomar la que quisieras cuando quisieras aunque limitado al vaso de 2oz.

A diferencia de otras celebraciones mediocres que no voy a mencionar por no darle otro espacio donde no lo merece, Aibonito Beer Garden si contaba con cervezas alemanas para la degustación.

Es sorprendente como una gente sin promoción masiva, sin el apoyo de una cervecera, sin la ayuda de ninguna de las compañías grandes de distribución de cervezas en Puerto Rico, pueden llegar a patear otros eventos similares celebrados en la isla que cuentan con mucho dinero para su evento.

Yo llegue al evento alrededor de las 4:00pm. El estacionamiento estaba un poco incómodo pero era de esperarse. Ya habían más de 70 personas en el negocio y debería resaltar que se limitaron a vender solo 200 boletos. Mientras pasaban las horas seguía llegando gente, ellos seguían sacando más cervezas; sus empleados se portaron de maravilla con el público. El evento era hasta las 10:00pm; yo estuve hasta las 10:30pm y todavía quedaban cervezas para degustar.

Imagen: Gustavo Franceschini - Craft Beer Puerto Rico

Creo que esto es una clásica lección de David contra Goliat. Muchas personas deberían mirar a Aibonito Beer Garden con al menos un poco de admiración por hacer un evento tan agradable como el que hicieron y limitándose a un publico selecto de personas en el cual no te encontrabas jóvenes que apenas tienen edad para beber, haciendo el ridículo por cualquier esquina.

¿Que hay cosas que mejorar? Claro, de eso se trata, cada vez hacerlo mejor.

Para el año que viene yo esperaría un vaso de degustación un poco más grande, que el plato de comida incluido en el boleto de entrada no se limite a unos nachos con carne molida, que se regale un vaso especial a las personas que compren el boleto y que las personas que compraron el boleto puedan tener acceso a una cerveza especial.

Hay muchas cosas para sumarle al evento que lo pueden hacer mejor de lo que fue. Pero mientras tanto, me quedo con la sensación de que el Oktoberfest de Aibonito Beer Garden es el mejor y más agradable de los que he participado.